Reglamentación sobre Desfibrilador Externo Automático

Con más de un año de retraso ha sido reglamentada, por el Ministerio de Salud, la ley 1831 de 2017, la cual, como se recordará, regula el uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA), aquel dispositivo médico electrónico portátil que, en caso de un paro cardiaco, puede descargar una corriente al corazón a través del tórax, que le permita volver a un ritmo normal que garantice el ritmo cardiaco viable del paciente, y que, en su artículo 3, genera obligaciones  a los administradores de inmuebles sometidos al régimen de propiedad horizontal de uso mixto, tales como centros empresariales y de unidades residenciales y comerciales de más de cien unidades privadas.

En efecto, el Decreto 1465 de agosto 13 de 2019 ha sido expedido para establecer los criterios que las entidades territoriales aplicarán a los espacios previstos en el artículo 3 de la ley 1831 de 2017  para caracterizar los considerados como de alta afluencia de público, así como otros que lleguen a identificar y por tanto, obligados a la dotación, disposición y acceso de los Desfibriladores Externos Automáticos – DEA, al igual que el período de transición necesarios para su implementación.